No hay mal que cien años dure ni metodología que funcione siempre. Y aunque suene demasiado "sentando cátedra" es lo que firmemente creo.
No hay metodología que funcione eternamente porque trabajamos con personitas, con sus sentimientos, su propia composición del mundo, sus días buenos y sus días grises.
Sin embargo, hay algo que siempre funciona: creerse lo que uno enseña, amar lo que uno hace. Porque cuando disfrutas en tus horas de trabajo y te crees de verdad que lo que enseñas es lo mejor que puede pasarle a esos niños durante el ratito que están delante de ti... es prácticamente imposible no contagiarles el entusiasmo por lo tuyo.
Llega el final de curso y es inevitable echar la vista atrás y pensar, primero y para variar, "qué rápido ha pasado el año", y segundo, "I really had great fun!". Porque así ha sido, he disfrutado como una enana, me lo he pasado en grande iniciando proyectos, inventando nuevas maneras de acercar a mis alumnos al inglés, viéndoles aprender con entusiasmo y proponiendo ideas sin miedo y con mucha ilusión. He acabado agotada, como hacía tiempo que no lo estaba (sí, la edad también va haciendo de las suyas pero esto es un secreto), porque inventar nuevas maneras de llegar y motivar es enriquecedor pero agota al extremo. Pero al final de la carrera, ha valido tanto la pena que el cansancio es hasta satisfactorio.
¿Qué metodología he seguido este curso para conseguir que mis alumnos hayan aprendido disfrutando de verdad? Pues sinceramente, una no muy diferente a la de años anteriores pero con algún añadido que me ha hecho salirme todo el tiempo de los libros. Una basada en el alumno, pero de verdad, en sus intereses. Una que me permite enseñar aprendiendo. Una que acepta sugerencias de mis alumnos y cambia lo programado por sus ideas, sin cambiar lo que tengo que enseñar. Una que deja de lado exámenes tipo y abre puertas a otro tipo de maneras de evaluar sin que ellos sientan la presión de "es un examen", aun cuando son pruebas igual de exigentes. Una que los ha dejado libres para planificar sus trabajos, libres para organizar sus tareas, libres para decidir cómo hacer las cosas. Una que ha sentido el inglés como una lengua viva y útil y no como una asignatura. Una que ha dado paso al uso real de la lengua planteando actividades en las que había que hablar sí o sí, pero de manera natural, de lo que a ellos les interesaba. Una que les ha permitido hacerse expertos en el animal que más les gusta, o su transporte preferido, o los ha convertido en actores, porque para todo lo demás ya está google. Una basada en mi propio amor por el inglés, mis ganas de enseñar, mis ganas de aprender a raíz de sus ideas, mis ganas de dejarme convencer por sus propuestas de niños que nada tienen que ver a veces con las nuestras. Una basada en la intención de contagiar mi ilusión por lo que hago, convirtiéndome en guionista y directora de teatro, en bióloga o en experta en transportes de todo tipo para poder guiarlos.
No hay mal que cien años dure ni metodología infalible, pero lo que no falla jamás es recordar que las personitas que tenemos delante son, todas y cada una de ellas, un mundo lleno de posibilidades del que podemos aprender tanto o más de lo que pretendemos enseñarles.
Y dicho esto... ¡Feliz fin de curso a todo el mundo!
😉👏😉
TICHININGLISH empezó siendo un blog donde compartir maneras de enseñar inglés como lengua extranjera. Hoy se ha convertido en un espacio donde tiene cabida todo aquello relativo al proceso de enseñanza-aprendizaje y el mundo educativo en general. Bienvenidos a la profesión más bonita del mundo.
jueves, 16 de junio de 2016
No hay mal que cien años dure
lunes, 2 de mayo de 2016
RAPEANDO, que es gerundio (y muy divertido)
Para poder crear un RAP que suene a rap, lo mejor es conseguir unas cuantas bases de este estilo musical, tantas como grupos hayamos hecho obvio, escucharlas con ellos en clase y hacer que elijan una para su grupo, bien por votación, bien dialogando (a libre elección y según el carácter guerrero o conciliador de cada grupo, jajaja).
Lo ideal es, primero, encontrar un vídeo adecuado de alguna canción de rap más o menos conocida (o no), visionarlo en clase con ellos e invitarles a bailar libremente e incluso intentar cantarlo (hay versiones con la letra y no todas son palabroteras, hay que investigar un poquito).
Como segunda actividad previa, puede estar bien si cogemos una base rapera y les enseñamos un ejemplo de cómo crear nuestro rap, con el tipo de estructuras que van a necesitar, guiarlos sobre el número de "versos" o estrofas, etc... incluso haciendo que se levanten siguiendo los grupos establecidos, y salgan a interpretarlo con nosotros. Esto último parece una tontería pero es una manera súper fácil de hacer que el susto inicial desaparezca cuando nos vean a nosotros haciendo de Eminem o 50 Cent.
Y por último, antes de dejarlos hacer y crear, es buena idea crear un rap entre todos, uno cortito, haciendo un simulacro de lo que pueden ser los suyos.
A partir de aquí, sólo queda establecer el número de sesiones que queréis/podéis dedicar a esto, darles la fecha del "concierto" y proponerles que para ese día aquellos que tengan ganas de meterse en el papel del todo, vengan caracterizados como raperos.
Os dejo las bases de rap que voy a usar yo por si os son útiles. Veréis que son bastante distintas entre sí, con la idea de intentar acoplar a todos los gustos.
Si os animáis a rapear, ya me contáis qué tal la experiencia.
Por cierto, en breve publicaré TRANSPORTS PART II :)
HAPPY WEEK!!
viernes, 22 de abril de 2016
TRANSPORTS... A different exam!
4. Drawing game: Ponemos a nuestros alumnos en grupos de tres o parejas. Cada uno dibuja un transporte y lo pinta a su gusto, sin que los demás lo vean. De manera oral han de describir a sus compañeros de equipo lo que han dibujado, y mientras lo hacen, estos han de ir dibujándolo, intentando que sea lo más fiel posible a lo "dictado". El equipo/pareja cuyos dibujos se parecen más, es el ganador. Podemos hacer una variación según el tiempo que tengamos y lo que queramos consolidar, que es la siguiente: antes de describir de manera oral, han de escribir la descripción junto al dibujo. Ésta es una buena manera de asegurarse que describen sin olvidar ningún detalle y tener más posibilidades de que su equipo gane.
5.Final task or exam: Para esta parte los alumnos necesitan una cartulina en la que han de plasmar el transporte que más les guste o llame la atención, esté o no en la unidad trabajada. Lo ideal es poder hacer el dibujo/collage/montaje en clase, pero si no diera tiempo, pueden traerlo hecho de casa. El día del "examen" han de traer la cartulina con el dibujo (en caso de que venga el dibujo hecho de casa, si no ya estará en clase preparado) y escribir todo lo que puedan sobre él. La ventaja es que saben desde el principio de la unidad qué tipo de tarea han de realizar, de manera que, además del trabajo que hacemos en clase, pueden ir practicando algún rato de sus fines de semana. La mayoría eligen bien pronto el transporte, así que inevitablemente, con cada nueva actividad van asimilando los datos que necesitarán después para su trabajo final. Ya os enseñaré resultados. Desde luego, ellos están muy motivados.
La realidad de este curso me está dejando bien claro que las tareas diferentes, menos tipificadas, pero igualmente evaluables, les encantan. Cada inicio de unidad hasta ahora, cuando he presentado cada una de ellas, siempre se ha repetido la misma pregunta: ¿Pero el "exam" será "different" o "normal"? Vale que de normal mi cabeza es una auténtica olla a presión cuando empiezo a programar el siguiente tema y me sobran ideas y actividades que se quedan en el tintero por falta de tiempo, pero es verdad que no hay mejor motivación que la de su satisfacción y disfrute, y claro, esto es el pez que se muerde la cola, y una vez empiezas a salirte del libro y sus propuestas... ¡no puedes parar!
Pd: Ando planeando la visita de un padre que está en contacto directo con el mundo de la marina... Si consigo cuadrar horarios con él, os cuento con detalle la experiencia en otro post. Pero shhhh... ¡que esto mis niños no lo saben! :)
HAPPY FRIDAY NIGHT!!!
domingo, 10 de abril de 2016
Welcome to my house!
sábado, 2 de abril de 2016
We are family!
¿Cómo enseñáis los miembros de la familia en las clases de inglés? Hoy en concreto me refiero a infantil, ya que en los cursos de primaria este vocabulario suele venir como un repaso de lo ya conocido, al que se le añade alguna palabra.
A mí me gustan las flashcards, pero no las suelo usar para presentar vocabulario. Me gusta reservármelas para jugar después con ellas a algún juego de memoria, de adivinanzas o de localización por equipos. Para presentar el vocabulario en infantil me gustan más los materiales tangibles y, si puede ser, reales, y también la pizarra clásica y las tizas de colores. A los peques les encanta que use la pizarra y les deje usarla. Os cuento pues cómo hemos aprendido (repasado y añadido algunos nuevos) los miembros de la familia este curso en 5 años.
Para empezar, hay que tener en cuenta que en nuestra sociedad hay muchos tipos de familia más allá de "mummy, daddy, sister and brother". Tenemos familias monoparentales, familias de padres del mismo sexo, familias en las que los abuelos son la figura relevante, y así una multitud de combinaciones. Por otra parte, me gusta huir de la imagen de "familia perfecta" que aparece en ocasiones en muchos libros donde todos los miembros tienen el pelo del mismo color y la piel tersa y suave, por decirlo de alguna manera. En las familias reales, hay personas delgadas y gordas, personas altas y bajas, con gafas, sin pelo, que usan silla de ruedas, bastón o audífono. Cada persona es diferente y única dentro de su familia y fuera de ella. Y desde la asignatura de inglés podemos normalizar esto si huimos de imágenes prototipo y buscamos acercarnos a la realidad.
De ahí que este año planteara en mi colegio la posibilidad de comprar unos materiales de Miniland que me parecieron perfectos para esto: por una parte, dos cajas con muñecos que representaban miembros de dos familias de diferentes etnias, y por otra, una caja con personas de diferentes edades que presentaban alguna discapacidad y cuyos miembros usaban silla de ruedas, muletas, parche en el ojo o aparato para el oído o andador. Tengo que deciros que el que más triunfó entre los peques fue el "uncle" molón que juega a baloncesto y va en silla de ruedas. 😉
Hemos jugado muchísimo mezclando todos los muñecos, construyendo diferentes familias, grandes y pequeñas. Y les ha encantado. Y hay infinidad de posibilidades para conseguir que aprendan los nombres de todos los miembros posibles sin darse cuenta.
Yo empecé presentándoles a cada uno; eran muchísimos al principio porque quería enseñarles cada personaje, describiéndolos un poco para que se fijaran bien en sus características. Lo curioso es que hubo varios peques que desde el principio aprendieron "auntie", "uncle" y "cousin" porque les gustaba el muñeco que los representaba. Contra todo pronóstico, ya que no suelen ser las palabras que antes memorizan. Una vez más, quedó claro que aprenden por interés, les mueve lo que les motiva. Así pues, entre unos y otros fuimos repasando los nombres de cada personaje. Jugamos a que los escondían y yo tenía que recordar quién tenía cada uno. Jugamos a que a la pregunta "Who's got mommy/brother...?" tenían que levantar su personaje, ponerlo en el centro (estábamos en círculo) y decir "Me! I have mommy!". Jugamos a que podían cambiar los personajes hasta conseguir el que más les había gustado, y para ello tenían que acercarse a su compi y preguntarle: " Can we change? I have mommy".
Pero para mí, la mejor parte de jugar con los muñecos Miniland no fue sólo que aprendieran las familias sino que, gracias a usar los personajes con discapacidades, hablamos de la valentía de las personas que van en silla de ruedas y juegan al baloncesto, de las personas invidentes que leen libros y cómo lo hacen, de las personas sordas que hablan con lengua de signos... Por si os lo estáis preguntando, sí, lo hablamos en su lengua materna porque, para mí, hay ocasiones como ésta en las que priman otro tipo de aprendizajes antes que el inglés. Fueron unas sesiones muy enriquecedoras, también para mí; quizás sobre todo para mí. Y además pudimos repasar las partes del cuerpo, recordar cómo funcionan, razonar para qué nos sirven, y deducir por qué, entonces, hay personas que necesitan usar audífono, silla de ruedas, bastón o andador.
Seguimos jugando. Y jugamos a que yo dibujaba cada vez una familia diferente en la pizarra, con tizas de colores, y les poníamos nombres a sus miembros. Creamos las siguientes: Potato family, Balloon family, Flower family, Ice-cream family, Pasta family... Y unas cuantas más. Lo más divertido de esto fue que, como cada personaje llevaba complementos diferentes y tenía características distintas al resto para poder distinguirlos, pudimos repasar las partes de la cara, los colores, los números y la ropa y complementos. La tontería resultó ser de lo más completa. Y os prometo que si por ellos fuera hoy seguiría dibujando familias temáticas en la pizarra.
Por supuesto, también cantamos, mucho, pero evitando las famosas versiones de "Finger family" que tan de moda están y que a mí personalmente me parecen horrendas; eso sí, como recurso machacón, son un filón.
Y la última cosa que hice para acabar con "The family" fue disfrazarlos usando el baúl de disfraces del Cole y mi bolsa de ropa, intentando caracterizarlos como cada uno de los miembros de la familia, y así vestidos jugamos a las adivinanzas.
Y vosotros, ¿qué hacéis para que vuestros peques aprendan el vocabulario de la familia en inglés? 😉