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domingo, 26 de marzo de 2017

Todos los alumnos son capaces de cosas increíbles

Un alumno motivado es capaz de hacer cosas increíbles. 
Un alumno al que se le respeta su ritmo madurativo y de aprendizaje, mientras que se le da alas para volar sobre el "paisaje" que más le gusta, es capaz de hacer cosas increíbles.
Un alumno en el que se cree y que siente que su maestro confía en sus posibilidades, sin compararlo con el resto de compañeros, es capaz de cosas increíbles.
Un alumno que se siente respetado, y escuchado, es capaz de cosas increíbles.
Un alumno que se da cuenta de que aprender no es memorizar sino descubrir y poder investigar, es capaz de cosas increíbles.
Un alumno que retiene información porque la entiende y sabe para qué sirve lo que aprende, y no porque la memoriza sin más, es capaz de cosas increíbles.
Un alumno que va feliz a la escuela porque se siente seguro y apoyado en clase, es capaz de cosas increíbles.
Un alumno que aprende que las individualidades aportan mucho menos que la cooperación y el aprendizaje en equipo es capaz de cosas increíbles.
Un alumno al que cada nuevo contenido se le plantea como un reto lleno de posibilidades divertidas, es capaz de cosas increíbles.

Porque un alumno que vive el aprendizaje como un mundo lleno de posibilidades y de información significativa, que se siente respetado, tenido en cuenta, consultado y escuchado, será una personita que querrá saber más, investigar, aportar, nutrirse y nutrir a sus iguales, crear, superarse y, en definitiva, disfrutar con lo que hace en clase extrapolándolo de manera voluntaria y libre a su hogar.
Cuando creemos en nuestros alumnos y les damos la libertad de volar y extender sus alas al ritmo que necesitan, cuando les hacemos saber que nos sorprenden, nos enseñan y nos aportan tanto o más de lo que nosotros podemos sorprenderles, enseñarles o aportarles... Sucede la magia de la MOTIVACIÓN. Que es la clave de todo, y que hace que ocurran... ¡COSAS INCREÍBLES!

Yo soy una de esas maestras afortunadas a las que sus alumnos no dejan de sorprender a diario. Una de esas maestras a las que les faltan horas para poder disfrutar de todas las aportaciones que sus alumnos hacen porque sí, porque quieren aprender y porque son felices superándose a sí mismos y compartiendo lo que descubren y hacen.
Soy de esas maestras que tienen el mal vicio de creer en todos y cada uno de sus alumnos y pensar que sus diferencias son enriquecedoras, no trabas o piedras en el camino. Soy de las que creen en la magia de la motivación como base de cualquier aprendizaje.

Y para muestra de lo que la motivación es capaz de lograr en alumnos de segundo de primaria... Un botón. 
(O mejor, unos cuantos). 😉













Noni Medina Ibáñez. English Teacher.

sábado, 11 de febrero de 2017

ADULTOS 1 - CREATIVIDAD 0

Los adultos somos un rollo. Nuestro mundo de mayores gira tanto en torno a "cómo deben ser las cosas" que nos olvidamos de "cómo son", y convertimos hasta lo más sencillo en una gran dificultad.
Cuando somos niños, la naturalidad y la espontaneidad de nuestros actos prevalecen sobre lo postizo, lo preestablecido, lo correcto, lo que se espera y lo que se "tiene que". Sin que ésto signifique que haya que olvidar los límites que enseñan dónde empieza el mal y, por tanto, acaba el bien. No voy por ahí, no empecemos a mezclar churras con merinas.
Cuando somos adultos, nos molesta la naturalidad, nos ceñimos a un esquema, olvidamos que soñar es buena parte de lo que nos mantiene con vida, parece que tenemos miedo a sentir cuando algo o alguien nos provoca una reacción que no está dentro de nuestro plan, la espontaneidad propia o ajena nos hace sentir ridículos y la creatividad nos la guardamos para, como mucho, cocinar el fin de semana, y si hay visitas.
Como padres, vivimos inmersos en la vorágine de las prisas, del "ahora no / date prisa / otro día / llegamos tarde" porque nuestra rutina trabajo-casa-trabajo-casa nos permite, por desgracia, poco margen de error. Si además, a eso algunos le suman que el poco tiempo que les queda están tan cansados que no tienen ganas de estar (y ser) con sus hijos, pues bueno, el resultado es un cóctel molotov bastante desesperanzador.
Como MAESTROS... Hay tanto por hacer, tanto por recuperar, tanto por cambiar, que me rompo un poquito cada vez que lo veo en mi día a día y lo pienso. La enseñanza actual se ha contagiado irremediablemente del mundo adulto, ha copiado la manera de pensar y actuar de los mayores, ha dejado de lado la base de la infancia y las necesidades de la misma, y ha roto el eslabón que unía las palabras ESCUELA y PASIÓN.
Cuando nos apasionamos por algo, o por alguien, vivimos por y para ese algo o ese alguien. Sin pasión es difícil que haya ilusión. Y sin ilusión no hay motivación, ni interés. Sin interés, las ganas de aprender brillan por su ausencia y el aburrimiento y la desidia aparecen para quedarse.
Ésa es la base actual de nuestro sistema educativo: el aburrimiento por la falta de interés debido a la ausencia de motivación. Ya no sabemos ilusionar. Nos hemos cerrado en banda a la magia de una cualidad que es innata en los niños y que, una vez hace mucho tiempo, también fue nuestra: LA CREATIVIDAD.
Nos da miedo que los alumnos dejen volar su imaginación porque, si esto ocurre, perdemos el hilo de la lección, dejamos alguna página del libro sin hacer y, entonces, no estamos cumpliendo con el currículo que tanto nos ata, ¡sacrilegio! Además, vivimos convencidos de que, si permitimos que la imaginación entre por la ventana de clase, desplazará al aprendizaje, como si ambos no pudieran convivir en un mismo espacio. Nos estamos olvidando de que es justo cuando dejamos que su imaginación entre en juego, cuando están más abiertos a aprender porque se ilusionan, porque sueñan, porque piensan, porque se hacen preguntas, porque se plantean hipótesis, porque la confianza en sus propias posibilidades aumenta, ya que se ven al mismo nivel que el adulto que tienen delante: se ven capaces de discurrir, de ir más allá, de dar soluciones, de plantear preguntas y de dar alternativas.
Cuando somos capaces de abrir la puerta de nuestra aula a la CREATIVIDAD... Ocurre la magia. Y es tan fácil hacerlo, pero tan, tan fácil. Sólo tenemos que apasionarnos por cada concepto nuevo que vamos a enseñar, como cuando éramos niños, y dejarnos contagiar por sus miradas expectantes, permitirnos dejar a un lado la página 85 del libro y salir al patio a dar la clase porque hablar de bichos encerrados en el aula no tiene mucho sentido. Hablarles de lo divertida que es la resta con llevadas porque, de verdad, así lo creemos, y plantearles la operación como lo más emocionante que hemos visto hasta ahora en matemáticas. Sugerirles que investiguen sobre las plantas o el agua, que hagan experimentos y nos los enseñen. Invitarles a que traigan a clase experiencias que quieran compartir con los compañeros. Leerles una novela por capítulos, con tanta pasión que sean ellos quienes pidan más y se enfaden cuando cierras el libro; y leerles esa historia con tanta emoción y misterio que, sin darse cuenta, acaben tan metidos en ella que necesiten saber el significado de esas palabrejas largas que lees y pregunten espontáneamente qué quieren decir.
Vivimos tan equivocados en el sistema educativo actual. Tenemos tanto miedo a la falta de tiempo, a no terminar los libros, a no crear un hábito... Que olvidamos que, cuando la CREATIVIDAD entra, trae consigo a la ilusión, y ésta a la motivación, que lleva siempre de la mano al interés, que lo es todo y que hace posible todo: el tiempo, trabajar con y sin libros y despertar la curiosidad como para que sean ellos mismos quienes creen hábito de trabajo porque quieran, y necesiten, saber más. Olvidamos que cuando el INTERÉS se sienta con nosotros a dar clase hace trucos fantásticos con los que duplicar el tiempo, que permiten que una hora tediosa cara al libro se convierta en una hora en la que nos dé tiempo a alucinar con algo, sorprendernos, pensar, planear nuevas experiencias y coger los problemas, las operaciones o los ejercicios de ortografía con muchísimas más ganas que si lo hacemos así sin más, porque ahora tienen sentido, porque estamos tan abiertos a aprender y a disfrutar y nos vemos tan capaces de hacerlo que lo difícil es que no nos apetezca.
Y sí, da tiempo. Da tiempo a todo. Los minutos se estiran como un chicle cuando vivimos el aprendizaje de manera ilusionante y apasionada. Cuando creemos en su capacidad creativa, cuando dejamos que se emocionen, cuando les ponemos música y los invitamos a cantar o a bailar porque necesitamos sonrisas para empezar la explicación de algo complicado. Cuando somos lo suficientemente humildes para mostrarles nuestros propios errores y reconocer que nosotros también aprendemos de ellos. Cuando, en definitiva, nuestro currículo particular se basa en la NATURALIDAD y la ESPONTANEIDAD.
Ojalá, en un futuro que roza el presente, seamos capaces de remontar y dar la vuelta al marcador:

ADULTOS 0 - CREATIVIDAD 1

En la escuela, en las familias y en todos aquellos ambientes y procesos en los que nos falta corazón y nos sobra lo demás.

Como regalazo, con corazón, os dejo el enlace a un corto al que no le sobra ninguno de sus 6 minutos. Tiene un mensaje tan "urgente" como bonito, para maestros y para familias. Un mensaje en torno a nuestra realidad y al peligro que corre nuestra pasión por las pequeñas delicias del día a día.

ALIKE

Feliz sábado lleno de minutos para apasionarse con los pequeños detalles.

miércoles, 11 de mayo de 2016

Inviting people to school!

Desde que empecé a dar clases de inglés hace... dejémoslo en "hace ya un tiempo", siempre me ha gustado organizar actividades que involucren a otras personas externas al aula y a la escuela en general. Creo que si la actividad está bien estructurada y organizada, la experiencia es muy enriquecedora, para niños, maestros y colaboradores. Para los niños porque hacer algo que se sale de la norma siempre es extra motivador, y más si implica juegos, historias, magia, personajes diferentes e interactuar con alguien nuevo a quien previamente hemos anunciado a bombo y platillo creando expectación. Para los maestros porque en actividades así vemos como en la balanza se equilibran motivación y aprendizaje a partes iguales, y llegamos a sorprendernos con las capacidades de cada uno de nuestros alumnos y todo lo que han aprendido y lo que entienden. Y para la persona que ha venido a colaborar desinteresadamente... porque descubre, si no había tenido la oportunidad antes, que el mundo de los niños es mágico y súper gratificante, y que ellos, los pequeños, sean de la edad que sean, son vida pura. Y eso contagia.

Os voy a contar unas cuantas experiencias que he hecho a lo largo de los años y que os prometo que han valido mucho la pena. Os pueden servir para varias áreas, ya que son fácilmente adaptables, independientemente de que yo las planeara para inglés, conocimiento del medio (actual "sociales") o plástica.

  1. Wendy the pirate: Esta actividad la preparé para los alumnos de 4 años de infantil dentro del área de inglés, aunque puede adaptarse a otras edades. Para llevarla a cabo le pedí a una de mis hermanas que se convirtiera en pirata y se metiera en el papel de Wendy Sparrow, una pirata de los mares del Sur que sólo hablaba inglés y que venía a hacer unos juegos con ellos y a contarles una historia, porque se había enterado de que eran la clase de Los Piratas. Como habíamos trabajado las partes de la cara, preparé un par de juegos con los que tenían que afianzar este vocabulario y repasar colores, formas geométricas (square, circle, triangle, rectangle), big/small y emociones; y la historia que contó fue la conocida "The very hungry caterpillar" de Eric Carle, ya que empezábamos la unidad de la comida. Fueron dos juegos bien sencillos, porque tampoco se trata de que la persona que viene tenga que hacer un máster en didáctica, por mucho inglés que sepa. Uno de ellos consistía en formar caras divertidas en la pizarra, con formas geométricas de diferentes colores que hacían las veces de "face" y partes de la cara de diferentes colores y tamaños (dibujados y plastificados). En el otro, Wendy sacaba caras diferentes de una bolsa mágica (sad, happy, angry, scared, sleepy...) y ellos tenían que, primero imitar la expresión y luego, levantando la mano, decirla en inglés con la estructura "I'm...". Como les gustó, hicimos que, de manera voluntaria, fueran ellos quienes salieran a elegir al azar la cara y hacer que el resto de compañeros la imitaran y adivinaran. Si hacéis esta actividad y tenéis la suerte de que la persona a la que invitáis es espontánea y tiene iniciativa, puede pasaros como a mí y encontraros con que de repente los peques intentan enseñarle palabras en castellano/valenciano porque se dan cuenta de que no entiende ni papa, y que el invitado repite lo que los alumnos le dicen con forzado acento inglés. Eso es lo que pasó después de contar el cuento de la oruga, cuando le decían que oranges eran taronges y Wendy Sparrow lo repetía como mascando chicle. Esta parte fue muy, muy divertida.
  2. Rueda de prensa: Esta actividad la preparé para el tercer trimestre para mis alumnos de 2º de primaria, relacionada con la asignatura de Medi, ahora sociales, pero al igual que la anterior, puede adaptarse a cualquier edad y área. Como en una de las unidades hablábamos de los medios de comunicación y transporte, aproveché que una de mis hermanas es periodista y reportera en una cadena conocida y le pedí que viniera. Sólo que con la condición de que me permitiera cambiar los papeles: ella sería la entrevistada y mis alumnos los periodistas que le harían las preguntas. Como quería que ellos mismos escribieran en su libreta lo que querían preguntar, además de su presentación (Buenas tardes, mi nombre es........... Periodista en el diario X, por ejemplo), el día de antes preparamos la rueda de prensa. Además, durante la semana anterior, visionamos tres vídeos que me hizo llegar mi hermana sobre tres noticias totalmente diferentes que ella misma había dado, y así, las desgranamos, hablamos de ellas, de lo que les sugerían e hicimos un pequeño debate. El día de la rueda de prensa estaban nerviosos e ilusionados. Habían preparado (y yo corregido) con mucho mimo su lista de preguntas, relacionadas tanto con las noticias que habíamos visto como con la profesión de periodista. La experiencia fue muy bonita, muy interesante y repartió buenas sensaciones a partes iguales, ya que ellos aprendieron mucho y se sintieron importantes por poder "hablar con alguien de la tele", que ya sabemos que estas cosas a los peques les encantan; y mi hermana disfrutó de lo lindo por todo el cariño que le dieron y la inocencia e ilusión con que preguntaban y habían preparado la rueda de prensa.
  3. Pintem socarrats: Esta actividad la realizamos con los alumnos de 1º de primaria con motivo de la semana cultural de hace dos años. El tema eran las Comunidades Autónomas y habíamos elegido la Comunidad Valenciana. Y dentro de ella, mi clase nos especializamos en la artesanía y en concreto en lo relativo a la cerámica y socarrats. Tuve la suerte de tener entre las mamis dos artistazas que en su momento habían  hecho y pintado socarrats, e incluso impartido clases. Así que las invité a venir y no lo pensaron ni un segundo. En poco tenían todo organizado, material necesario comprado como para que cada alumno de la clase pudiera pintar un socarrat y llevárselo de recuerdo. Fueron dos sesiones muy bonitas en las que con mucha paciencia les enseñaron la técnica y les ayudaron a pintar sus diseños. No hace falta que os diga que mis alumnos estaban emocionados con sus obras de arte y que aprender así fue mucho más significativo que hacerlo a golpe de explicación rollera. Aprendimos mucho, disfrutamos más.
  4. The concert!: Esta actividad está pensada para los alumnos de 5 años de infantil, aunque como las demás, con alguna modificación es adaptable a cualquier edad. Para poder dar nuestro concierto a los peques de 3 y 4 años, idea de mi compañera de apoyo de infantil que es la encargada de darles nociones básicas de música, primero tuvimos que construir nuestros instrumentos, cosa que ya os conté cómo hacer en el post WHAT CAN YOU PLAY? La idea original que yo había planteado era realizar un taller con personas del mundo de la música y hacer que los peques de 5 cantaran una canción con sus instrumentos de mentira, mientras los colaboradores los tocaban de verdad. Pero la idea de tener público fue súper acertada, además de ser una buena manera de hacer una actividad trilingüe (valencià-English-castellano) de toda la etapa. Esta vez tiré mano de mi hermano, que toca el saxo en una xaranga, y de dos amigos suyos, que vinieron con guitarra española y bombo respectivamente. Una vez tuvimos listos nuestros instrumentos: pianos, violins, saxophones y big bass drums, ensayamos la canción que ya citaba en el post que tenéis arriba, y nos preparamos para dar el concierto. Para que todos estuvieran cómodos y pudieran disfrutar de toda la actividad, dividimos las clases entre castellano y valenciano, y así tuvimos dos pases de concierto y dos "talleres" con nuestros colaboradores: en una sesión los alumnos de 3, 4 y 5 de castellano y en la otra los de valenciano. Primero, nuestros músicos colaboradores explicaron entre valenciano, castellano e inglés, y de manera sencilla, el funcionamiento de cada instrumento, les enseñaron cómo suena, les explicaron graves y agudos asociándolos a cara de enfado o cara de alegría, nuestro guitarrista tocó y cantó una canción en inglés... Vamos, ¡que hicieron un trabajazo y los peques se lo pasaron pipa! Nada más acabó la explicación de los instrumentos, hicimos reparto de instrumentos caseros y the musicians se colocaron de la siguiente manera: pianos y violins con nuestro guitarrista, que simulaba que su guitarra era un súper violín, saxophones con mi hermano y su saxo, y big bass drums con el bombo. La canción es tan pegadiza y repetitiva que los alumnos de 3 y 4, además de animarse a cantarla durante el concierto, salían del colegio por la tarde cantándola. Esta actividad, si tenéis oportunidad de hacerla, es divertidísima, muy completa, muy motivadora y súper satisfactoria para todas las partes. Eso sí, si os liáis a hacer instrumentos, habrá momentos en los que penséis "¿quién me manda?", cuando, por ejemplo, tengáis pintura y cartones all over your hands and even clothes and all over the class y no podáis ni moveros. Pero yo la repetiría a ciegas, eso sí, con mi hermano y sus amigos, que además de involucrarse totalmente desde el minuto uno, nos regalaron ratos divertidos al final de ambas sesiones, interpretando la banda sonora de Juego de tronos o tocando canciones de la xaranga y haciendo que todos los peques (y maestras) acabaran saltando, bailando y quemando adrenalina.
  5. Talking about transports: Esta actividad ha sido programada para los alumnos de 3° de primaria, pero puede realizarse tanto en infantil como en primaria. Como ya avancé en TRANSPORTS (PART II). Ideas que inspiran, invité al padre de un alumno de este curso a venir a hablar sobre barcos y el mundo de la navegación en general. Como los niños suelen ser los verdaderos propulsores de las ideas más originales, la oferta la hemos ido extendiendo y, en estos momentos, estamos esperando a que entre esta semana y la próxima vengan otro padre que también está inmerso en el mundo de los cruceros y el conductor de uno de los buses de la escuela. Las sesiones que van a preparar son cortas, menos de una hora, y la idea es que cuenten sobre todo curiosidades, que expliquen las partes de ambos medios de transporte, su funcionamiento, sus viajes en ellos... Y lo hagan parte en castellano, y parte (aunque sea mucho menor) en inglés. Teniendo en cuenta que esto es posible gracias a la voluntad e ilusión de unas personas ajenas a nuestra profesión, lo de menos es, para mí, que hablen o no inglés. Al fin y al cabo, en inglés puedo ir hablándoles yo conforme ellos explican. Lo importante y lo genial de esta actividad es la motivación que se está generando con el tema de los transportes, y cómo gracias a salirme del libro por completo (sin dejarlo en blanco), en general los alumnos muestran muchas ganas de describir transportes, de hablar de ellos y de querer saber cómo se dicen en Inglés ciertas cosas que no están en el libro pero que les interesan y quieren aprender. 
    And that's all folks!!

    Esta mini recopilación es simbólica, pero podría hacer una segunda parte con otras colaboraciones para que veáis la cantidad de posibilidades que podemos organizar si contamos con la ayuda de los padres y madres de nuestros alumnos, o de nuestros familiares y amigos. Para mí todas ellas han sido experiencias súper bonitas y enriquecedoras y me consta que para mis alumnos más. Pedir colaboración y tener la suerte de recibirla es motivar de una manera diferente y enseñar de la mano de quienes más entienden sobre lo que hablan. Y dar clase así es un lujo. Así que desde este humilde post, mil gracias a todas las personas bonitas que se dejan enganchar y nos enganchan luego con su presencia y su trabajo desinteresado en la escuela.




    ¿Os animáis a invitar a alguien a vuestras clases? :)